1. Los sacramentos

ORACIÓN: Un milagro para el nuevo curso

Jesús, como en tantas ocasiones, se retiró a un lugar tranquilo para estar a solas….La gente, venida de muchos lugares, le siguió y el Señor, viendo la cara de impaciencia de la mayoría de ellos, se dispuso a atenderles prontamente.

Pues bien, no habían pasado apenas treinta minutos cuando una gran parte de la muchedumbre empezó a ponerse nerviosa mirando continuamente el reloj…. Los apóstoles percatándose de la situación tan delicada que se les avecinaba, se acercaron a Jesús y le dijeron:

  • –  Se hace tarde, Maestro. La gente tiene que irse. ¡Tienen tantas cosas que hacer! Jesús les dijo:
  • –  No es necesario que se vayan tan pronto….¡No me digáis que no les queda nada de tiempo!
  • –  Por mucho que les hemos insistido – respondió uno de los apóstoles -, nada de nada. Bueno, tan solo un niño dice disponer de 20 minutos libres.El Señor esbozó una sonrisa y le comentó:
  • –  Ya no se trata de panes ni de peces, ni de saciar el hambre de la muchedumbre. Algo mucho peor está infiltrándose en el corazón de las personas….Y dirigiéndose al gentío, les fue entregando todo un año, un año plagado de cientos de oportunidades para encontrarse a sí mismos, con su familia, con sus amigos y compañeros, con Dios….

    Ah, y a tí también te lo ha entregado el Señor. Ahora, es decisión tuya la de multiplicar o dividir tu tiempo para contigo mismo, para con tus hermanos, para con Dios…..¡Tú decides!

    PADRE NUESTRO…..

Padre nuestro,
que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén.

 

Introducción a los Sacramentos

Comentar el siguiente cuestionario/reflexión

A) Radiografía de mi Fe actual

  1. ¿Cómo es mi relación con Dios?
  2. ¿En qué situaciones me acuerdo de Dios?
  3. Yo veo a Dios como:
  • Dios tapa-agujeros
  • Dios amigo
  • Dios aspirina
  • Dios abuelo
  • Dios lejano
  • Dios ternura
  • Dios justiciero
  • Dios legalista
  • Dios misericordia
  • Otros…

4. ¿Cómo vivo los Sacramentos?

5.  El Sacramento con el que más sintonizo es….

6.  ¿Me siento miembro de la Iglesia?

7.  ¿Mi Fe me ayuda a crecer como persona? ¿Cómo?

 

DEBATE EN GRUPOS – cuatro grupos de cuatro miembros – Posterior puesta en común próximo día en gran grupo.

¿Los sacramentos son un invento de la Iglesia? ¿Unos sí y otros no?  ¿Por qué y para qué los sacramentos?

  •  La celebración de los sacramentos está muy alejada de lo importante en la vida diaria.
  • Los sacramentos son una práctica mágica y primitiva. Por tanto, son incompatibles con una personalidad científica y madura.
  •  Para participar de los sacramentos hace falta tener fe. Eso es lo mismo que tener ganas de hacerlo.
  •  Cuando no se siente nada, más vale no practicar.
  • Jesús solo recibió el bautismo. ¿ Por qué nosotros tenemos que inventar tantos sacramentos?
  •  No importa con qué preparación se vaya a recibir un sacramento, basta con querer recibirlo.
  •  Se puede ser buena persona y no practicar los sacramentos. Entonces, ¿qué sentido tienen?. ¿Los cristianos son mejores personas que los demás?.
  •  La práctica de los sacramentos puedeser una excusa para evitar el compromiso social.
  •  ¿Hacefalta tener fe para recibir los sacramentos?. ¿En qué?.
  •  Los sacramentos son una forma como otra de fiesta. No aportan nada. Las personas necesitamos celebrar fiestas.
  • ¿Se puede ser cristiano y no practicar los sacramentos?.
  • El Bautismo no tiene sentido, ya que el que lo recibe no es consciente de lo que está sucediendo.
  • ¿Qué aporta la celebración cristiana?
  • Para celebrar los momentos importantes de la vida no necesitamos de los sacramentos.
  • ¿La Confirmación te asegura que ya no vas a tener crisis en tu vida como cristiano?
  •  ¿Qué momento personal es el más adecuado para acudir a recibir este sacramento?
  •  La penitencia tal como se celebra no tiene futuro. Es absurdo contar a una persona como tú cuestiones íntimas. Tiene más sentido hacerlo a un amigo, que te conoce y te comprende.
  •  El sacramento del perdón no tiene sentido. Yo me apaño bien directamente con Dios, que es quien conoce el fondo de los corazones, y pidiendo perdón a quien haya ofendido. El cura sobra.
  •  El pecado no existe. Es un montaje masoquista. Todo es relativo al punto de vista con que se mire. Por tanto, el perdón como sacramento no tiene sentido.
  •  La comunión es un acto absurdo con reminiscencias de canibalismo.
  •  ¿Comulgar con frecuencia te asegura llegara ser mejor persona que quien no lo hace? ¿Para qué comulgar?
  • Comulgar no sirve de nada. Yo no me siento distinto/-a cuando lo hago. Todo es sugestión. 

Los sacramentos son signos de la gracia de Dios que ofrecen al creyente el ser hijos de Dios. Se administran en distintos momentos de la vida del cristiano y simbólicamente la abarcan por entero. A través del sacramento, hacemos visible la acción invisible de Dios en nuestra vida.

A través de ellos, se nos comunica vida y participación en la Iglesia; en ellos nos hacemos parte del Pueblo de Dios y fortalecemos nuestros vínculos con la Iglesia, recibimos la fe y nos relacionamos con la comunidad y con nuestra vocación cristiana. Una característica particular de los sacramentos es que son “indelebles”, es decir, “que no se pueden borrar”. Dicho en otras palabras, el sacramento que se ha recibido es una gracia que queda permanentemente en nosotros, lo que no significa que nuestras acciones sean siempre en conformidad con ella, sino que están permanentemente en nosotros apuntando hacia nuestra verdadera vocación de hijos de Dios.

Se han dividido en tres etapas para comprender mejor su acción en nosotros. Así entonces, tenemos:

  • Los Sacramentos de Iniciación Cristiana (Bautismo,
    Confirmación y Eucaristía),
  • Los Sacramentos de la Curación (Penitencia, Reconciliación y
    Unción de los enfermos)
  • Los Sacramentos al Servicio y Misión de los fieles (Matrimonio y
    Orden Sacerdotal). Cada uno de ellos se “viven” durante toda la vida, pero se reciben en momentos adecuados.

Para recibir cada uno de ellos se ha de cumplir una preparación especial que implica asumir el sacramento con responsabilidad y compromiso.

Los sacramentos son:

  1. El Bautismo: Es el sacramento por el que renacemos a la vida divina, mediante la ablución con agua y la invocación expresa de la Trinidad.
    “Cristo envía a sus discípulos a bautizar a todas las gentes en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” Mateo28,19; Marcos16,15-16
    Los efectos que produce el bautismo son estos: perdona el pecado original y cualquier otro pecado con las penas debidas por ellos e imprime en el alma el carácter sacramental que nos hace cristianos y miembros de la Iglesia y nos da la gracia santificante que nos hace hijos de Dios.
    El Bautismo es el primero de los sacramentos porque antes de estar bautizado no se puede recibir ningún otro sacramento, y es el más necesario porque todos debemos renacer por el bautismo para salvarnos.
    Se debe administrar el bautismo a los niños dentro de las primeras semanas siguientes al nacimiento del niño.
  2. La Confirmación: nos llena del Espíritu Santo con sus dones, y nos hace apóstoles de Cristo. La Confirmaciónse se debe recibir en estado de gracia y conociendo las principales verdades cristianas.
    El sacramento de la Confirmación, se confiere por la unción del crisma en la frente, que se hace con la imposición de la mano, y por las palabras: “N.. recibe por esta señal el Don del Espíritu Santo”.
  3. La Penitencia o Confesión: nos perdona los pecados cometidos después del Bautismo.
    Para confesarse bien se necesita:
    1 Examen de conciencia.
    2 Dolerse de los pecados cometidos.
    3 Propósito de enmendarse de ellos.
    4 Confesar al sacerdote todos los pecados mortales.
    5 Cumplir la penitencia que nos fuere impuesta.
    EXAMEN SOBRE LOS MANDAMIENTOS
    1.- ¿He dudado o negado las verdades de la fe católica?
    2.- ¿He comulgado alguna vez sin las debidas disposiciones?
    3.- ¿He faltado a Misa los domingos o días festivos por culpa mía?
    4.- ¿He cumplido los días de ayuno y abstinencia?
    5.- ¿He callado en la confesión algún pecado mortal?
    6.- ¿Manifiesto respeto y cariño a mis padres y familiares?
    7.- ¿Atiendo bien mi hogar y me preocupo de mi esposa/esposo y de mis hijos?
    8.- ¿He dado mal ejemplo a las personas que me rodean?
    9.- ¿Corrijo con cólera o injustamente a mis hijos o a otras personas?
    10.- ¿Riño frecuentemente con las personas de mi familia?
    11.- ¿Procuro ayudar a las personas de mi familia, amigos y compañeros? ¿Soy alegre con ellos?
    12.- ¿He hecho daño a otros de palabra o de obra?
    13.- ¿Tengo odio o rencor a alguien?
    14.- ¿He aceptado pensamientos o miradas impuras?
    15.- ¿He realizado actos impuros?
    16.- ¿He cooperado al mal ajeno?
    17.- ¿He tomado dinero o cosas que no son mías?
    18.- ¿He devuelto las cosas prestadas?
    19.- ¿He engañado a otros cobrando más de lo debido?
    20.- ¿Doy limosna según mis posibilidades?
    21.- ¿He malgastado el dinero?
    22.- ¿He dicho mentiras que perjudicaron a otros?
    23.- ¿He hablado mal de otros? ¿He pensado mal de otros?
    24.- ¿He tenido envidia?
    25.- ¿He sido orgulloso?
    26.- ¿Realizo bien y puntualmente mis trabajos? ¿Los ofrezco a Dios cada día?
    27.- ¿He dejado de dar la ayuda conveniente a la Iglesia?
    MODO DE CONFESARTE
    1. Ave María Purísima. El sacerdote te responderá, Sin pecado…..
    2. Hace (una semana, mes, días, etc.) que no me he confesado.
    3. Los pecados que tengo son estos:….
    4. Antes de que el sacerdote termine la absolución, haz algún acto de contricción (ej: Jesús, Hijo de Dios, ten misericordia de mí, que soy pecador).
    5.Al final de la absolución se responde: Amen
  4. La Eucaristía: es el sacramento del cuerpo y sangre de Jesucristo bajo las especies de pan y vino. En la Eucaristía hay que considerar tres cosas:
    La primera, que en la Eucaristía está real y verdaderamente presente Jesucristo.
    La segunda, que en la Eucaristía, Jesucristo se ofrece por nosotros.
    La tercera, que en la Eucaristía recibimos a Jesucristo cuando tomamos la sagrada Comunión.
    Jesucristo instituyó la Eucaristía el día de Jueves Santo, en la última Cena.
    Jesucristo empieza a estar en la Eucaristia en el momento de la consagración.
    La Hostia antes de la consagración es pan de trigo y después de la consagración es el Cuerpo de Jesucristo.
    En el cáliz antes de la consagración hay vino con unas gotas de agua y después de la consagración está la Sangre de Jesucristo.
    Recibimos a Jesucristo en la Sagrada Comunión para que sea alimento de nuestras almas, nos aumente la gracia y nos dé la vida eterna.
    Para recibir bien la Sagrada Comunión son necesarias tres cosas: estar en gracia de Dios, guardar el ayuno eucarístico y saber a quien recibimos.
    Está en gracia de Dios el que está limpio de pecado mortal.
    ¿Qué debe hacer para comulgar bien el que está en pecado mortal? El que cometió pecado mortal debe confesarse antes de comulgar, y por mandato de la Iglesia no basta hacer el acto de contrición, a no ser en caso de necesidad urgente si no tiene confesor.
    Los frutos de la Sagrada Comunión son: aumenta la gracia santificante y las virtudes; nos une más a Jesucristo y es vínculo de caridad entre los cristianos.

  5. La Unción de los Enfermos: alivia el alma y el cuerpo del cristiano gravemente enfermo.
  6. El Orden sacerdotal: sacramento por el cual algunos cristianos son elevados a la dignidad de ministros de Dios, sacerdotes.
  7. El Matrimonio: santifica la unión de un hombre con sola mujer para siempre y les da gracia para cumplir fielmente los deberes de esposos y padres.