8. Somos hombre y mujer

A través de nuestro cuerpo estamos llamados a vivir el amor y la comunicación en profundidad.

“Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios los creó: hombre y mujer los creó” (Gn 1, 27) Hombre y mujer son creación de Dios
“El Señor Dios se dijo: – No está bien que el hombr esté solo” (Gn 2, 18) Hombre y mujer se necesitan mutuamente
“El hombre dijo: – Ésta si que es hueso de mis huesos y carne de mi carne” (Gn 2, 23) Hombre y mujer son iguales pero distintos: ambos se complementan.
“Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne” (Gn 1, 28) El amor no es egoísta: es semilla de nuestras vidas.
“¿O es que no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo?… Por tanto, glorificad a Dios con vuestro cuerpo” (1 Cor 6,19-20)”Sepa cada cual controlar su propio cuerpo santa y respetuosanmente, sin dejarse arrastrar por la pasión” (1 Tes 4,3-5) El cuerpo del hombre y de la mujer son sagrados. Han de respetarse.
“De modo que ya no son dos sino una sola carne, pues lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre” (Mt 19,5-6) Llamados a amarse y comunicarse.
“El que no se casa se preocupa de los asuntos del Señor, consagrándose a ellos en cuerpo y alma. En cambio, el casado se preocupa de los asuntos del mundo, buscando contentar a su mujer” (1 Cor 7,32-34) La virginidad es posible.

El amor aporta al hombre plenitud y felicidad. El amor hay que vivirlo y hacerlo realidad cada día. Es distinto el amor de unos novios, de un matrimonio o de un sacerdote.

Amor

Sugerencias:

  • Saber ceder a los propios gustos y opinamos por el bien y la felicidad de las personas que amamos.
  • Intentar vivir cada día con las personas que me rodean la generosidad que se expresa en escucha y diálogo, en comprensión y servicio, en respeto y acogida.
  • Dar gracias a Dios por hacernos capaces de amar. Pedimos que nos ayude a aprender a amar cada día.